Tras apuntarse al carro de la Feria de Otoño me surge la duda de si Morante está tan loco por torear (mejor dicho, por cobrar) aunque se vea que no es la sombra de quien empezó la temporada. Pega petardo tras petardo desde las dos cornadas que sufrió en agosto y se empeña en seguir matando corridas que no hacen más que perjudicar su imagen cuando lo más digno para un torero de su categoría que no va a perder cartel habría sido un corte de temporada a tiempo. El mano a mano que aceptó en Valladolid y más tarde en Sevilla le ha puesto en evidencia ante la afición taurina, ha sido un mes de septiembre horroroso para un torero glorioso que se empeña en ser lo que no es. Unas veces juega a Curro y otras a Paula sin querer darse cuenta de que él tiene nombre propio y tan importante como el de los otros dos. Ya sabemos que los contratos que tiene firmados son muy jugosos pero no debe descuidarse demasiado porque en el invierno te pasan el IVA y las facturas se pagan todas. Para rematar su mal momento, Zabala publica en el ABC que se negó a que en Sevilla se guardara un minuto de silencio el pasado 26 de septiembre en recuerdo de Francisco Rivera 'Paquirri'. Una decisión impopular y mezquina achacada al 'mal bajío' que de ser verdad no le ayuda mucho en su carrera. Su apoderado ni confirma ni desmiente pero se le dio mucha caña a la Sevilla por no guardar el minuto de silencio por uno de los toreros que tantas tardes triunfó en esa plaza y ahora ya se sabe el motivo del supuesto olvido. Un vergonzoso mal gesto con un torero que se forjó a sí mismo y se hizo triunfador de todas las ferias con mucho esfuerzo y valentía. Es necesario que un gran torero como el sevillano tenga memoria taurina.



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